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Secar la ropa cerca del radiador: ¡cuidado con este error que todos cometen!

La tentación de secar la ropa cerca del radiador en invierno es imparable. Acelera el proceso, es cierto, pero a menudo es una razón para la humedad excesiva que se convierte en condensación. Esto no solo es insalubre, sino que a menudo también conduce a un olor a encierro dentro de la habitación en la que se colocan. Pero no todos podemos aprovechar un balcón, un jardín, una terraza o tenemos una secadora, así que, hagamos de la necesidad virtud.

Pero, ¿cómo podemos evitar encontrarnos con este desagradable problema?

Hay algunos trucos que nos pueden ayudar en este sentido.

 

Averigüemos cómo hacerlo.

Secar la ropa cerca del radiador: ¡cuidado con este error que todos cometen!

Secar la ropa cerca del radiador: ¡cuidado con este error que todos cometen!

Para secar la ropa cerca del radiador sin aumentar la humedad del aire, crear condensación y olor a cerrado, lo primero que debemos tener en cuenta es lavar.

Nunca olvides hilar bien los paños, solo así los tejidos eliminarán el exceso de agua y el consiguiente olor a estancamiento.

Al final del ciclo, elegimos cuidadosamente la habitación en la que colgar la ropa: debe estar equipada con una ventana, para permitir la recirculación del aire. ¡No los apiles uno encima del otro!

Colócalos con cuidado bien espaciados, por ejemplo, usa un hombrecito para camisas o camisetas.

Esto acelerará aún más el proceso. La ropa debe “respirar” de alguna manera para evitar que las micropartículas de agua luchen por desaparecer y se conviertan en vapor.

Si tiene un deshumidificador, enciéndalo, contrarrestará la condensación de manera efectiva.

Si no es así, cuente con la ayuda de la sal: basta con colocar un recipiente lleno de sal gruesa debajo o cerca del radiador. Actuará como una esponja y absorberá la condensación. Cuando notes que empieza a derretirse, sustitúyelo.

Este es un remedio prácticamente sin costo, pero realmente efectivo.

El arroz también puede ser útil por sus conocidas cualidades higroscópicas, es decir, por su capacidad para absorber agua. Al igual que en el caso anterior, simplemente tendrás que colocar un bol cerca de la rejilla o radiador, magnetizará la humedad y podrás decir adiós al olor a estar cerrado.

Obviamente, si también te gusta perfumar la habitación, puedes agregar unas gotas de aceite esencial al recipiente y el aire tendrá una fragancia fresca y dulce.