El huevo es uno de los alimentos más completos que existen  debido a la gran cantidad de macro y micronutrientes que nos aporta su proteína y yema  . Por este motivo, el huevo es considerado un superalimento, pero quizás no sepas que la  cáscara del huevo también es un pequeño tesoro que puedes utilizar para cuidar tus plantas.

Cáscaras de huevo: Siémbralas inmediatamente en tus plantas, nunca antes habías tenido un jardín como este

Por sus diferentes propiedades, la cáscara de huevo se puede  utilizar para mejorar la salud de las plantas.  Por eso hemos querido  resumir algunos de los beneficios de utilizar cáscaras de huevo en las plantas para que puedas reciclarlas y no volver a tirarlas nunca más.

1. Abono rico en calcio y minerales

Si buscas   un fertilizante para plantas rico en calcio, fósforo, potasio y nitrógeno, la  forma más fácil y económica de conseguirlo es utilizando cáscaras de huevo. Para ello, simplemente tritura las cáscaras de huevo y colócalas sobre el sustrato que utilizarás como tierra para tu planta. El calcio para las plantas  es uno de los minerales más ricos para mejorar su desarrollo. 

Por esta razón, muchas personas optan por añadir cáscaras de huevo porque la liberación de calcio al suelo es bastante lenta. Si tienes rosas en tu casa o jardín, te recomendamos utilizar cáscaras de huevo para mejorar el suelo y favorecer la floración.

2. Mantienen alejados a los caracoles y parásitos

Todo lo que necesitas hacer es esparcir pequeños trozos   de cáscaras de huevo trituradas  por tu jardín o en macetas infestadas de caracoles. La cáscara del huevo crea una barrera y mantiene alejados a los caracoles, orugas y plagas rastreras. Porque cuando los caracoles y otros parásitos se arrastran sobre los caparazones, se cortan.

3. Bajan la acidez del suelo

Muchas plantas requieren un tipo específico de suelo para crecer. Por ello, un método casero para   controlar la acidez del suelo en el que se encuentran tus plantas es  aplicar cáscaras de huevo molidas alrededor de las plantas   . Para lograrlo, es necesario agregar cáscaras de huevo bien molidas durante un largo período de tiempo para obtener buenos resultados. El agua de riego facilita la liberación de los componentes de la cáscara al suelo.

4. Abono casero

Si eres de los que  haces tu propio abono orgánico o compost,  te recomendamos añadir restos de cáscara de huevo para que el abono sea mucho más rico y completo para tus plantas. Para que el sustrato sea aún más fértil para tus plantas, prueba  a mezclar cáscaras de huevo con posos de café  . Puedes añadir ambos componentes a la tierra al mismo tiempo para  aumentar la eficacia de este abono casero.

Cómo preparar cáscaras de huevo para obtener calcio y minerales para tus plantas

Aunque ya hemos comentado cómo  preparar cáscaras de huevo para mejorar el estado y crecimiento de tus plantas,  además de triturarlas, nos gustaría mostrarte otras formas de preparar este remedio para añadirlas como abono orgánico o como repelente. Considere estos consejos para  producir calcio a partir de cáscaras de huevo para plantas  :

1. Lavadora de cáscaras de huevo

Para ello, basta con utilizar las cáscaras de 6 huevos y llevarlas a ebullición en 3 litros de agua. Esta agua de cáscara de huevo es una manera muy fácil  de aportar a tus plantas más calcio y otros minerales beneficiosos como el magnesio o el fósforo.  Es muy importante mantener esta proporción para que la planta no absorba exceso de calcio, de lo contrario se dañará.

2. cáscara de huevo

Esto requiere una serie de pasos que son un poco más precisos pero que garantizan resultados casi instantáneos. Bastará con  dejarlas secar a la sombra  para evitar que pierdan nitrógeno. Para hacer harina necesitas unos cuantos, al menos una docena de tazones. Cuando estén secos,  colócalos en una bolsa y tritúralos con un mortero o piedra  hasta formar un polvo muy fino. Luego guarde la harina en un recipiente con tapa hasta que esté lista para usar. Utilizar harina de cáscara de huevo es muy sencillo: basta con  añadir una o más cucharadas de harina a la tierra para macetas durante unos 40 días.  De esta forma obtienen el calcio que necesitan.