Sábanas impecables sin planchar: ¡Adiós plancha!

Cuando cambias las sábanas en la cama es una sensación agradable tenerlas bien tiradas, planchadas y perfumadas, pero para conseguir este resultado casi siempre es necesario utilizar una plancha. Esta operación, sin embargo, es realmente desagradable y requiere mucho tiempo si se quiere obtener un resultado impecable .

Sábanas impecables sin planchar: ¡Adiós plancha!

La solución es poder no plancharlos , asegurándonos de que tras el lavado no se arruguen demasiado y por tanto no requieran la intervención de la plancha. ¿Pero cómo superar todo esto?

En primer lugar, debes prestar atención al lavado que configuras y a las velocidades de centrifugado que configuras. Si el lavado es a altas temperaturas o el centrifugado tiene demasiadas revoluciones o peor aún ambas cosas, el resultado es tener sábanas arrugadas para colgar. Por eso es mejor preferir lavar a bajas temperaturas y con un perfil de centrifugado bajo.

Pero no es el único truco para poder colgar sábanas que no se planchan. De hecho, también hay que prestar atención a qué artículos pones en la cesta junto con las sábanas. ¿Cuántas veces te has encontrado con sábanas entrelazadas con otras cosas? Divide las cosas y haz diferentes lavados por tipo, como jeans con jeans, ropa interior por separado, camisas con un lavado específico, etc.

Esto le permitirá evitar que se formen más arrugas que, de otro modo, tendrían que plancharse. Otro secreto es no cargar demasiado el cesto con ropa, que luego se arruga más. Además, un antiguo ritual permite no planchar las sábanas , es decir, después de lavarlas, batirlas y luego extenderlas.

Cuando estén secos sólo hay que doblarlos y como máximo pasarlos por la plancha unos instantes, pero sólo para quitarles el aire y volver a guardarlos en el cajón.